Mujer de 50 años que nunca realizó eft. Tiene un profundo dolor de espalda, lleva varias sesiones acudiendo al fisioterapeuta. En la primera sesión le manipularon las vertebras para colocárselas. En la siguiente sesión no se dejaba manipular, ya se esperaba que en el masaje se las iban a colocar y como le resultaba desagradable, no se dejaba, estaba tensa y nerviosa.

eft

Acudió a mi con el claro objetivo de conseguir permitir la manipulación de vertebras en el siguiente masaje.

Comenzamos la sesión de EFT con rondas para aliviar las sensaciones negativas al darse el masaje:

  • Aunque me siento rígida como una tabla…
  • Aunque no quiero que me toquen…
  • Aunque no confío en Pepita…

Llevábamos unas rondas e insistía en que no quería que la tocaran, me dijo que tenía un problema con tener todo controlado. A su vez supe que ella se sentía muy a gusto, fuerte, poderosa y capaz en su ámbito laboral entonces probé a utilizar este recurso.

Hicimos rondas con:

  • Aunque quiero tenerlo todo controlado y el masaje se escapa de mis manos, me acepto completa y profundamente. En la segunda ronda decíamos en los puntos; soy muy buena en mi trabajo, me siento muy capaz en mi trabajo, igual que yo soy buena en mi trabajo ahora elijo confiar en que Pepita es buena en su trabajo, igual que yo soy muy capaz en mi trabajo, ahora elijo confiar en que Pepita es muy capaz en su trabajo, me dejo llevar por las manos de pepita, ella ordena mi energía, mi cuerpo, elijo confiar, elijo dejarme fluir…

A partir de ahí va a los masajes más relajada y se deja manipular las vertebras perfectamente. Hubiera estado bien tratar el origen del dolor de espalda pero supongo que ese no era el momento adecuado, quizá en un futuro.