A veces pasa que al hacer una Lectura de RA (Registros Akáshicos) surge una Constelación Familiar, se ve la dinámica de manera fluida, se oyen las necesidades a expresar de cada uno de los representantes y el resultado es liberación de cargas, retomar el equilibrio en la energía familiar interna que lleva la persona a la que se leen los registros.

No es algo forzado, no se puede planear hacer una lectura de RA para constelar, es algo que surge, porque quizá es el momento adecuado para que así suceda.

En este caso el cliente sentía una guerra interna que le acompañaba de manera constante en su vida y preguntó al respecto.

Por mi parte decir que siento una inmensa gratitud de poder vivir estos procesos de sanación tan hermosos, irradian Luz y Amor, son como un regalo del Universo.

A continuación está la transcripción de la lectura:

¿Cómo puedo hacer para parar esa guerra interna?

Imagen en la que están los padres mirándose el uno al otro, en tensión, rígidos.

El hijo (consultante) los mira y dice:”Papá, mamá, soy vuestro hijo y necesito el amor de ambos. Una parte mía es de papá, mamá. Una parte mía es de mamá, papá”

La mamá tiene un cambio al oír esas palabras del hijo, se gira a mirarle y reconoce en el que sintió amor por el padre de su hijo, ese cambio en la madre hace que la conexión con el hijo sea mayor, el hijo recibe más fuerza de su madre, más amor por parte de ella.

En cambio el padre está rígido y sigue mirando solo a la madre. No mira a su hijo, está rígido, es como si estuviera ido y eso genera dolor en el hijo.

Hijo: “Ahora veo que tu carga era muy grande papá””Yo también necesito un papá que me cuide, proteja y me ame” El hijo llora, siente desesperación y se angustia. No sabe qué hacer, siente que no hay solución, que no tiene padre, aunque esté ante él, en realidad no está. Siente frío, comienza a tiritar. La madre siente lástima, se preocupa por su hijo.

Madre:”Yo sola no puedo apoyar a nuestro hijo, necesita a su padre, te doy el lugar que te corresponde como padre de nuestro hijo”

Siento rabia y rencor del padre hacia la madre, pero esta frase le hace centrarse y mirar a su hijo.

Padre: “No me dejaste ser un hombre para ti y aún me duele eso” Siento que su rabia y rencor ha cambiado a dolor.

Madre: “Ahora entiendo que no soy ni mejor ni peor que tú, que ambos somos necesarios para nuestros hijos” ”Te devuelvo tu lugar como padre de mis hijos” (tienen cuatro hijos).

Noto que cuesta, que el padre solo busca tener razón y la madre siente rabia por ello, hay tensión.

Ambos: “No soy ni mejor ni peor que tu, ambos somos necesarios para nuestros hijos”

El hijo siente que ya están con lo de siempre, discutiendo y se siente roto por dentro. Ambos padres buscan tener razón.

Padre: “Aunque solo quiero tener razón y que me veas como un hombre, me acepto completa y profundamente” “Solo soy hombre, no soy padre”

Madre: “Solo soy madre, no soy mujer”

Padre: “Yo quería pasar mi vida contigo y aún llevo ese anhelo, ese dolor en mi pecho’

Siento que la madre solo quiere huir, no quiere saber nada de lo que esta diciendo el padre, no quiere verle ni mirarle a los ojos, solo mira a los hijos.

Madre:”Gracias por los hijos que me has dado, te amo através de ellos”

Algo cambia en el padre, siente que de alguna manera recibe amor de la madre y eso le gratifica. Mira a sus hijos y por primera vez siente amor por ellos, ve en ellos partes de ambos progenitores, la fusión y la fructificación del amor que sintieron ambos y que les une para siempre. El padre se llena de Amor y de Luz al comprenderlo todo y verlo de otra manera.

Padre: “Hijos míos, ahora os veo y os amo”

Hay un cambio en el hijo al que hago la lectura, se siente amado por su padre desde lo más profundo de su ser, recibe su Luz y se difunde por todo su cuerpo haciéndole sentir amado, es precioso.

El padre ahora está brillante y pletórico mientras que la madre está en actitud de “yo tenía razón”.

Madre: “Reconozco que no te lo puse fácil para acercarte a ellos” “ Ahora lo veo” “Y ahora sé que somos igual de importantes para ellos” (no se lo cree) “Llevo tanto tiempo haciendo el papel de padre y madre que ya me creía que podía hacerlo yo sola todo y reconozco que necesito tu ayuda, mis hijos necesitan a su padre”. “Te doy el lugar que te corresponde como padre de mis hijos, eres el padre de mis hijos y tienes derecho a amarlos tanto como yo, gracias por estar disponible para ellos y por todas las experiencias que vivimos juntos”.

Ahora si, el hijo recibe Luz, Armonia, Paz de sus padres, de ambos.