Hoy os voy a proponer un ejercicio muy bonito y muy potente a la vez, es el de pintar mandalas. La verdad es que era muy escéptica cuando oí por primera vez que dibujar y pintar mandalas tenía un poder sanador. Pero en aquella época de mi vida estaba pasando por una rehabilitación que me resultaba bastante dolorosa y decidí probarlo en mi.

MANDALAS 031¿Qué es un Mandala? La palabra tibetana “mándala”, dkyil-‘khor, literalmente significa “aquello que rodea a un centro”. Mandala es una palabra proveniente del sánscrito que define cualquier círculo u objeto con forma discoide, como el Sol o la Luna. En el discurso religioso de la India, el término mandala se refiere a un área espiritual o sagrada, a un círculo, a un diagrama concéntrico o a un grupo de objetos —formas divinas y humanas, terrenales o cósmicas, ideas y símbolos— organizados en un patrón reunido alrededor de un punto central. (más información)

 

Mi experiencia. Por mi parte, yo tuve la suerte de que me regalaron (gracias) un cuaderno de mandalas y me dediqué a pintarlos con mis lápices de colores. A la vez escuchaba música clásica o relajante, o alegre, o emotiva… Esos momentos eran de total concentración en los colores y en la música, como si estuviera en otro lugar, en otro tiempo, sin importarme la rehabilitación, el dolor, los impedimentos. Me centraba en los colores, dejándome llevar por por la música que escuchaba y disfrutaba del momento.

Los primeros días me ponía frente al papel refunfuñando, con el ceño fruncido, de una mala leche constante, pero a medida que iban pasando los días, mi mal humor se iba suavizando. Me levantaba con ganas de pintar mandalas, ¡me levantaba con ganas de vivir esos momentos mágicos del día otra vez! Sonreía, me apetecía moverme, incluso me apetecía bailar con la música que me acompañaba en mi trabajo de pintura. Puedo decir que fué un auténtico placer encontrarme con el concepto mandala.

Quizá te interese aplicarlo en tu vida… Si crees que puedes disfrutar de esta técnica puedes o bien dibujar mandalas y pintarlos después o bien comprarte un libro de mandalas que ahora los venden en casi todas las librerías. No te olvides de ponerte música, así generas un ambiente más especial.

Otros tipos de mandalas

También puedes hacer mandalas con lana, para tejer posavasos, o bien cosiendo un dibujo en una camiseta, o bien creando tus propias joyas con un dibujo de un mandala… También se pueden utilizar otros materiales como arena teñida, piedras… Se trata de dar rienda suelta a nuestra imaginación y soltarnos a crear con los materiales que nos hagan sentir bien. Otra forma sería fotografiar los mandalas que crea la naturaleza todos y cada uno de los días en flores y frutas, por ejemplo