Os voy a proponer un ejercicio para aplicar en momentos de saturación emocional. Es una técnica universalmente conocida, pero que es tan buena que merece la pena mencionarla. A mi me ha venido muy bien casi desde que tengo uso de razón, de hecho es la primera técnica de liberación emocional que he usado, ¡incluso sin saber que lo era!

Efectivamente, estoy hablando de la escritura, yo desde muy pequeña escribía en mis diarios. Sin saber por qué, lo hacía principalmente cuando no me encontraba bien, cuando me había molestado algo, más tarde me dí cuenta de que era para soltarlo ya que después me sentía mejor.

Ahora, con más conciencia de lo que hago, tengo unas pautas a seguir, que son las siguientes:

  1. Con papel y bolígrafo frente a ti, haz tres respiraciones profundas y pon conciencia en VER TODO LO QUE HAY DENTRO DE TI PARA ENCONTRAR UNA SOLUCIÓN INTEGRADORA PARA TU PROBLEMA.
  2. Comienza a escribir y si no sabes ni por donde empezar puedes poner precisamente eso; ‘no sé ni por dónde empezar, pero me siento…., me duele que me pasara….’ No se trata de hacer un texto coherente, solo se trata de escribir cómo te sientes para hacerte más consciente de lo que HAY, por lo tanto puedes escribir frases sin nexos, sin tener nada que ver las unas con las otras, simplemente escribiéndolas porque en ese momento te han pasado por la cabeza. Otra cuestión importante es que cuando te atasques hagas preguntas para escuchar las respuestas que surgen dentro de ti (‘¿y ahora qué hago? ¿cómo es posible que Pepito actue así? ¿por qué? ¿cúal es el siguiente paso que debo dar?…’)
  3. Intenta escribir sin juzgar lo que escribes, siendo lo más franco posible con respecto a lo que sientes y piensas sobre el asunto que te trae. Quiero decir, si te viene a la cabeza; ‘¡Odio a Pepito! Por esto, por esto y por lo otro…’ Pues escríbelo, no pasa nada, se trata de aceptar lo que HAY, incluso si te da vergüenza, pues antes pones; ‘me da mucha vergüenza lo que siento, no quiero ni escribirlo por vergüenza…’ LA MAYOR CLAVE ESTÁ EN SER SINCERO CON UNO MISMO Y ENTREGARTE A TUS EMOCIONES, ELLAS TE GUIAN, TE VAN MOSTRANDO EL CAMINO.
  4. A medida que vayas escribiendo, soltando las emociones más bloqueantes, te irás calmando, te irás sosegando de esa tensión emocional que cargabas y mientras escribes, te irán surgiendo ideas cada vez más positivas, cada vez más armoniosas y conciliadoras. Sigue escribiendo hasta sentirte lo mejor posible. Quizá surja una nueva visión del problema o sentimientos de comprensión y compasión, ¡permítete sentirlos! Evidentemente algunos asuntos requerirán más sesiones de escritura que otros, pero poco a poco se irán suavizando.
  5. ¡Importante este paso! Deshacerse de todo lo escrito, rompiendo en mil trocitos o bien quemando los papeles. No volver a leer porque la sensación de tranquilidad y paz que tenías al final se puede pasar en un momento al leer aspectos dolorosos del principio. Se trata de DEJAR IR, SOLTAR lo negativo para ABRAZAR una NUEVA VISIÓN del asunto más positiva.

Recuerda que tu no eres tus emociones, éstas van cambiando a lo largo de tu evolución personal, y te muestran las lecciones ocultas en cada paso que das, eso si, solo si estás dispuest@ a verlas. Sin ellas no darías importancia a las cosas, todo te daría igual. Pero las emociones son como flechas que te obligan a mirar hacia un determinado sitio para aprender lo que allí se guarda para ti.No eres ni mal@ ni buen@ por sentir rabia, dolor, tristeza…simplemente son emociones, nubarrones que tapan el sol temporalmente, TU ERES ALGO MUCHO MÁS GRANDE, ¡ATRÉVETE A VERLO!