Como una madre que cree en su hija a pesar de que los profesores le dicen una y otra vez, año tras año que repetirá curso. Pero la mamá está siempre ahí, cree profundamente en la capacidad de salir adelante de su hija, cree que apoyandola día tras día, haciendo los deberes con ella, animando cuando salen las cosas mal y felicitando cuando hay un pequeño éxito, todo terminará saliendo bien. ¡SI! CREE en que tarde o temprano todo esto dará sus frutos. ¿Y qué pasa? pues pasa que esa creencia de la madre va pasando poco a poco a su hija, cada día cala un poco más, aunque ella no se dé cuenta, confía un poco más en sus capacidades hasta que llega el momento en que se ve capaz de lograr todo lo que se proponga a nivel académico, eso es, ¡ahora la niña CREE EN SU CAPACIDAD ACADÉMICA!. Increíble como afectan las creencias, como nos hacen cambiar la actitud frente a la vida y a su vez afecta a lo que vamos cosechando a lo largo de la vida. Gracias por ser ese impulso inicial mamá, gracias por plantar en mi la semilla de la confianza.

Por todo esto… A ti, el que lees, te pregunto; ¿Qué es lo que te impide creer en lo que deseas? Ese es el primer paso, ver tus miedos, tus resistencias, tus creencias limitantes, esas que te tienen atrapad@ en esa situación en la que ya no quieres estar. Solo hay que atreverse a mirar en ese baúl oscuro que todos tenemos y también tememos, el resultado es liberación, energía, fuerza, ganas de vivir, sentirse capaz… ¡Toca hacer limpieza!!!