Al igual que las orugas que desde que nacen del huevo se dedican a comer, si, eso es, comer se convierte en su objetivo prioritario. Por nuestra parte, los humanos nos dedicamos a saciarnos de experiencias de todo tipo. Hemos sido; ric@, pobre, víctima, verdugo, sabi@, ignorante, brut@, delicad@….y así sucesivamente y durante mucho tiempo, con lo cual, ¡estamos gordos de tanto vivir situaciones diferentes!

Ahora es el momento de asimilarlas, transformarlas, quedarnos con su esencia y aceptar lo que ya no necesitamos para no seguir cargando con ello. De esta forma llegar a ser ligeros, aprendiendo de lo vivído y teniendo el valor de aceptarnos como somos.

Procesar nuestras experiencias pasadas nos lleva a una profunda transformación que nos permite ser más ligeros, más capaces, más plenos, más felices, más conscientes. En definitiva, ahora toca volar porque tenemos esa capacidad, es nuestra naturaleza, igual que la de las mariposas, basta con permitirlo.