A menudo nos proponemos a nosotros mismos metas demasiado difíciles, somos exigentes y duros con nosotros mismos y nos terminamos rindiendo ante nuestros más profundos sueños, ante nuestros anhelos y deseos…

Quizá sería interesante plantearnos pequeños retos para poder ir cumpliéndolos y sentirnos plenos y felices de vez en cuando. Con esto no quiero decir ser cutres a la hora de tener sueños y objetivos en la vida, es simplemente tener un GRAN objetivo a largo plazo pero darnos cuenta que para llegar hasta él se necesitan subir un determinado numero de peldaños. Pues bien, esos peldaños son los objetivos a corto plazo y lo que realmente me parece interesante es descansar un poquito una vez alcancemos cada uno de ellos. Descansar DISFRUTANDO de haber conseguido llegar allí, mirar hacia abajo y decirte; Guau!! ¡¡si que lo has hecho bien!! ¡¡era alto!! SABOREAR y SENTIR al máximo que eres CAPAZ DE HACERLO, que ERES CAPAZ DE AVANZAR.

Y solo cuando ya has saboreado suficientemente tu propio éxito y has cogido unas fuerzas enormes por superar ese reto, entonces ya puedes mirar arriba, ver tu sueño como esta más cerca, coger ganas de llegar hasta él, impulsarte con la fuerza del éxito anterior y dar el salto hacia el siguiente peldaño…

¡¡¡Y OTRA VEZ A DISFRUTAR Y FELICITARTE A TI MISM@ POR LO CONSEGUIDO!!